Virgilio López, ex secretario general de los trabajadores de la Diresa Áncash, denunció que el programa de atención médica SAMU atraviesa una grave crisis laboral, donde persisten abusos contra profesionales contratados como locadores.
Pese a desempeñar con responsabilidad sus funciones y demostrar compromiso con la institución, muchos trabajadores no reciben sus honorarios a tiempo, y en algunos casos deben esperar varios meses para que se cumplan los pagos.
Según López, el responsable directo de esta situación sería el coordinador del SAMU, un médico que, pese a enfrentar denuncias en su contra, continúa en el cargo desde hace más de un año gracias al respaldo del Gobierno Regional de Áncash. “Todos trabajamos dentro de nuestras competencias como profesionales, a cambio de una remuneración justa; sin embargo, en el SAMU no ocurre así. Los funcionarios se exceden en sus atribuciones por el simple hecho de contar con el apoyo de sus superiores, lo que no es correcto”, manifestó.
El ex dirigente señaló además que esta problemática es de pleno conocimiento del director regional de salud de Áncash, pero hasta la fecha su gestión no ha adoptado acciones para remover al coordinador ni reorganizar el programa, donde todos los trabajadores son profesionales de la salud que cumplen un rol esencial en la atención de emergencias.
López advirtió que, pese al malestar, la mayoría de los trabajadores evita presentar denuncias formales por temor a represalias o despidos, lo que contribuye a mantener una situación de impunidad y precariedad laboral en un servicio clave para la ciudadanía.