La política sanmarquina ha entrado en terreno movedizo. Lo que parecía una sesión de concejo rutinaria terminó en un nuevo escándalo que compromete la credibilidad de la Municipalidad Distrital de San Marcos, en la provincia de Huari.
La regidora Dagmar Borda Herrera, conocida por su férrea labor de fiscalización, denunció penalmente a quienes considera responsables de una maniobra política urdida en su contra: la aprobación de su vacancia mediante la presentación de documentos falsificados.

En la última sesión de concejo, el alcalde Manuel Ugarte y los regidores Susana Jamanca Rosales, Nilfredo Cadillo Vega, Esther Caballero Chávez y Silvano Ramírez Salazar aprobaron la vacancia de Borda, invocando una presunta falta por nepotismo. Para ello, sostuvieron que una familiar de la regidora había sido contratada en la administración municipal. Pero, según la denuncia, la base documental que sustentaba tal acusación era apócrifa.

La situación se torna aún más grave con la participación de Silvia Herrera Aguayo, señalada como pieza clave en el montaje, y de Abdel Anaya Portilla, quien presentó la solicitud de vacancia. Ambos son acusados por el presunto delito de Falsa Declaración en Procedimiento Administrativo, ya que habrían entregado un certificado de estudios falsificado para justificar la causal de nepotismo.

Pese a la contundencia de las acusaciones, la investigación en la Fiscalía Provincial de Huari, a cargo de la fiscal Emelin Mercado Gutiérrez, permanece estancada. Esta demora alimenta las suspicacias de la regidora, que considera que se está intentando silenciar un caso que golpea directamente al círculo más cercano del alcalde.
Mientras tanto, Borda ha solicitado también la nulidad de la vacancia ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), argumentando que la resolución carece de veracidad al haberse sustentado en pruebas adulteradas.

En San Marcos, la población observa con indignación un conflicto que trasciende las disputas políticas y roza el terreno penal. Lo que está en juego no solo es la permanencia de una regidora, sino la transparencia misma de la institución municipal.