“Regresar a Miss Huaraz representa para mí un profundo honor y una enorme emoción. Este certamen marcó una etapa trascendental de mi vida cuando tuve el privilegio de ser coronada Miss Huaraz 2008. Hoy vuelvo desde una nueva responsabilidad, no como concursante, sino como jurado, con la satisfacción de aportar mi experiencia y una visión más amplia sobre el liderazgo y el servicio a la sociedad.
Actualmente tengo el honor de desempeñarme como Directora Ejecutiva Internacional de Relaciones Políticas y Cooperación Estratégica de la Organización Democrática Mundial (ODM Internacional), desde donde promovemos iniciativas orientadas al fortalecimiento del liderazgo, la democracia, la cooperación internacional y la participación ciudadana, con especial énfasis en el desarrollo de las nuevas generaciones.

Ser parte del jurado implica una gran responsabilidad. Más allá de la belleza, buscaré jóvenes íntegras, auténticas y preparadas; mujeres con valores, inteligencia emocional, capacidad de comunicación y una genuina vocación de servicio. Una reina de belleza del siglo XXI debe ser una líder capaz de inspirar, representar con dignidad a su comunidad y convertirse en una voz positiva para su generación.
A cada una de las participantes quiero decirles que nunca dejen de creer en el poder de la educación, la preparación y la perseverancia. La belleza puede abrir una oportunidad, pero son el conocimiento, la integridad, la disciplina y el compromiso con los demás los que construyen una trayectoria de verdadero impacto.
Estoy convencida de que Huaraz posee mujeres extraordinarias, con talento, sensibilidad y un enorme potencial para convertirse en referentes de liderazgo, no solo en Áncash, sino también en el Perú y en el ámbito internacional. Necesitamos más jóvenes que inspiren con sus acciones, que promuevan valores y que asuman un papel activo en la construcción de una sociedad más justa, democrática y solidaria.
Como mujer huaracina y como representante de la Organización Democrática Mundial, reafirmo mi compromiso de seguir impulsando espacios que fortalezcan el liderazgo femenino y juvenil, generando oportunidades para que más mujeres puedan desarrollar su talento, participar en la vida pública y contribuir al desarrollo de sus comunidades.
Porque las coronas simbolizan un momento; el liderazgo, los valores y el servicio a los demás construyen un legado que permanece para siempre.”