El presidente de la Junta de Fiscales de Áncash, doctor Jorge Temple Temple, expresó públicamente su profunda preocupación por la falta de condiciones reales para combatir la corrupción y la inseguridad ciudadana en la región. Durante una conferencia de prensa, el magistrado sostuvo que no es posible enfrentar estos problemas estructurales cuando no existen instituciones debidamente empoderadas y operativas en zonas clave como el distrito de San Marcos.

Temple Temple fue enfático al señalar que la ausencia de una oficina fortalecida de la Contraloría, el Ministerio Público y la Dircocor limita seriamente las acciones contra la corrupción. Asimismo, cuestionó las estrategias superficiales, indicando que la seguridad ciudadana no se combate con “charlas, chalecos o fólderes”, sino con inversión concreta y decisiones políticas firmes.
El titular de la Junta de Fiscales informó que esta preocupación ya ha sido transmitida a los congresistas de la región, a quienes se les solicitó que los gobiernos locales y el Gobierno Regional, que reciben importantes recursos por concepto de canon minero, destinen parte de esos fondos al fortalecimiento del sistema de justicia.
En ese sentido, explicó que se ha pedido específicamente la donación de camionetas para el Ministerio Público, con el objetivo de facilitar el acceso a la justicia en toda la región, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso. “Esto permitiría que las poblaciones más pobres y alejadas también tengan derecho a la justicia”, remarcó.
Finalmente, Temple Temple lamentó que, pese a los millonarios recursos que recibe Áncash, nadie esté invirtiendo de manera efectiva en la justicia, una situación que —advirtió— debilita la lucha contra la corrupción y profundiza la desigualdad en el acceso a los derechos fundamentales.