Lo que muchos temían se hizo realidad. El Consorcio Cruz Blanca, que en diciembre de 2024 inició la demolición de varias cuadras de la avenida Luzuriaga con el argumento de avanzar rápidamente en la ejecución de la obra valorizada en más de 6 millones de soles, ha solicitado ahora la suspensión de los trabajos, alegando que las lluvias han dificultado el avance del proyecto.

La empresa, que en enero de 2025 exigió la entrega total de la vía para continuar con las labores, ahora busca justificarse con el clima, pese a que era previsible que en esta temporada las precipitaciones serían intensas. En una reunión con el gerente municipal y el responsable de GEDUR, representantes del consorcio reconocieron el retraso en el cronograma y argumentaron pérdidas en la inversión, deficiencias en el expediente técnico y otras dificultades que, según algunos vecinos, solo buscan victimizar a la empresa y encubrir una mala planificación.
Ante esta situación, el gerente de GEDUR, Billy Chamane, señaló que antes de evaluar la suspensión se debe garantizar la presencia de trabajadores en la obra para demostrar que efectivamente hay avances. Además, indicó que cualquier paralización deberá estar sustentada con informes del SENAMHI que confirmen la inviabilidad de continuar con los trabajos debido a las lluvias.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los vecinos y comerciantes de la avenida Luzuriaga, quienes han sido los más afectados por el desorden y la paralización de la obra. Muchos temen que la ejecución se prolongue por meses, afectando la actividad económica y la transitabilidad en una de las principales arterias de Huaraz.