En un movimiento que genera especulaciones en el ámbito político ancashino, la vicegobernadora Angelly Milagritos Epifanía Chávez ha formalizado su renuncia al movimiento regional Alianza Gobierno Unidad y Acción (AGUA), la misma agrupación que la impulsó al cargo en las últimas elecciones. Los registros electorales muestran que la cancelación de su afiliación se efectuó el 11 de junio de 2025, aunque el hecho ha trascendido públicamente en este contexto de análisis electoral.
Epifanía Chávez, cuya vinculación con AGUA se estableció el 3 de septiembre de 2020 y tenía una proyección hasta el 11 de junio del 2025, ahora figura con el estado de «RENUNCIA» en su historial partidario. Esta desvinculación se produce en un momento particularmente sensible, cuando la región ya se prepara para los próximos comicios regionales y municipales de 2026.

La decisión de la vicegobernadora adquiere una dimensión adicional al considerar los recientes movimientos de su tío, Víctor Capristán, persona cercana a Epifania (y señalan que hasta familiar) que ahora apoya a Alianza Para el Progreso, como una figura con notorio historial en la política regional. Capristán, quien en su momento fue asesor cercano al actual gobernador regional Koki Noriega Brito, ha sido avistado recientemente operando dentro de las filas de Alianza para el Progreso (APP), respaldando la campaña del candidato a la alcaldía de Nuevo Chimbote, Antonio Casana.

Analistas políticos no tardaron en señalar la coincidencia temporal de estos eventos. La renuncia de la vicegobernadora al partido que la llevó al poder, en paralelo con el reposicionamiento de un familiar cercano en una agrupación política distinta y relevante, alimenta la hipótesis de una posible estrategia familiar. Este escenario sugeriría que la desvinculación de Epifanía Chávez podría ser un paso previo a la exploración de nuevas opciones electorales para 2026, quizás bajo la órbita de las alianzas que su familiar estaría tejiendo.