Andrés Romero, presidente de los vecinos de la avenida Gamarra, expresó su profundo malestar por la remodelación de la plazuela La Soledad, señalando que uno de los espacios más tradicionales de la ciudad ha perdido su esencia original tras ser cubierto casi en su totalidad por cemento.
Romero sostuvo que la intervención eliminó zonas emblemáticas del lugar, desde el balcón del padre obispo hasta las áreas verdes, borrando el carácter tradicional que durante años identificó a la plazuela. Indicó que esta transformación debió ser defendida oportunamente por los vecinos del sector, tal como ocurrió con los residentes de la avenida Gamarra durante el proceso de pavimentación de su vía.
“El resultado es lamentable. La plazuela ya no satisface a los huaracinos ni refleja la tradición que la ciudad tenía”, manifestó el dirigente vecinal, cuestionando además la falta de sensibilidad de las autoridades frente al valor histórico y cultural del espacio público.
Finalmente, Romero consideró que lo ocurrido con la plazuela La Soledad debe servir como reflexión para evitar que otros espacios tradicionales de Huaraz corran la misma suerte.