Un remezón de grandes proporciones sacude los pasillos administrativos de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) en Huaraz. A través del Oficio N.° 1537-2025-UNASAM/R, el Rectorado ordenó formalmente a la Dirección General de Administración proceder con la culminación de la totalidad de los contratos de locación de servicios y de terceros que se encuentren vigentes en todas las dependencias, facultades, unidades u órganos de la universidad.
La medida, de carácter general y estrictamente obligatorio, no admite excepciones salvo en aquellos casos donde no se haya desnaturalizado la contratación, y viene acompañada de una orden tajante: queda terminantemente prohibido suscribir nuevos contratos bajo estas modalidades hasta que el Rectorado emita disposiciones en contrario.
Rendición de cuentas:

Como parte de este proceso de ordenamiento y control institucional, la máxima autoridad universitaria ha dispuesto que todos los prestadores de servicios y locadores que tengan a su cargo funciones, encargos o responsabilidades entreguen un informe detallado del estado situacional de sus labores.
Asimismo, deberán realizar la entrega formal de toda la documentación, expedientes, archivos físicos y digitales, bienes institucionales, claves y accesos a sistemas, dejando constancia obligatoria a través de las respectivas actas de entrega y recepción. El documento oficial establece una posición legal contundente para resguardar el patrimonio institucional de la UNASAM:
«La ejecución de lo dispuesto no implica, en ningún caso, el reconocimiento de vínculo laboral, derechos adquiridos, estabilidad laboral ni expectativa de continuidad, debiendo realizarse de manera que no se genere contingencia legal, administrativa o judicial, ni responsabilidad posterior para la Universidad o sus autoridades.»
Finalmente, el Rector Castillo Picón solicitó a la Dirección General de Administración remitir un informe consolidado sobre las acciones adoptadas y el estado de la documentación recibida, cerrando el documento bajo la premisa de resguardar la legalidad y el interés institucional de la UNASAM.
La medida no solo sorprendió a los trabajadores sino genero incertidumbre entre los trabajadores independientes y locadores de servicios, mientras se anticipa una restructuración administrativa profunda de cara al año académico 2026.