UNASAM elige hoy a su nuevo rector entre dos candidatos polémicos
Fernando Castillo Picón y Enrique Sotelo compiten en segunda vuelta a pesar de gestiones cuestionadas y procesos judiciales, mientras la universidad busca aprovechar los millones del canon minero para un verdadero desarrollo académico.
Hoy más de 6 mil estudiantes y 700 docentes de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) acuden a las urnas para definir quién asumirá el rectorado por los próximos cinco años. La contienda enfrenta a Fernando Castillo Picón, ex rector de la institución, y a Enrique Sotelo, docente de la Facultad de Minas, en una elección marcada por antecedentes cuestionables y alta expectativa en la comunidad universitaria.
La UNASAM, que desde hace más de dos décadas recibe millones de soles del canon minero, no ha logrado posicionarse dentro de las primeras 30 universidades del país. Expertos y docentes critican que las gestiones rectorales anteriores no supieron transformar estos recursos en desarrollo académico, científico ni infraestructura de calidad.
Fernando Castillo Picón, durante su anterior gestión, administró importantes partidas del canon y lideró la construcción de la ciudad universitaria. Sin embargo, su gestión estuvo marcada por procesos judiciales, que él asegura fueron archivados. Pese a estos antecedentes, mantiene apoyo significativo dentro de ciertos sectores de la universidad.
Por su parte, Enrique Sotelo participa por primera vez en unas elecciones rectorales. Asegura contar con respaldo mayoritario de los estudiantes, que representan solo el 44% del peso electoral, mientras los docentes, quienes poseen la mayoría de votos, siguen siendo un factor decisivo. Sotelo también enfrenta un proceso judicial en curso, lo que añade tensión a su candidatura.
Con ambos aspirantes bajo la lupa, la elección se desarrolla al rojo vivo, con una comunidad universitaria expectante y dividida. Los próximos resultados definirán quién conducirá la UNASAM hacia un futuro en el que millones del canon minero podrían, finalmente, transformarse en un desarrollo real y sostenido para la institución.