Turistas se quejan por proliferación de perros que afecta su descanso
Visitantes a la zona LLanganuco-Santa Cruz, denuncian noches enteras sin poder dormir por los constantes ladridos. Los animales habrían migrado desde pueblos cercanos y hoy invaden un área natural protegida sin control institucional.
El circuito de caminata Llanganuco – Santa Cruz, considerado el trekking más famoso de la Cordillera Blanca y recorrido en cuatro días y tres noches, enfrenta una situación preocupante: una plaga de perros está perturbando la tranquilidad de los campamentos y afectando gravemente la experiencia de los turistas.
Según denunciaron visitantes nacionales y extranjeros, los campamentos se vuelven insoportables durante la noche debido a los estruendosos ladridos de los perros que rondan la zona. “No podemos dormir. Los ladridos son constantes y fuertes, es imposible descansar”, afirmaron varios turistas molestos por la interrupción de su estadía.
Los guías de montaña explican que estos animales no pertenecen al Parque Nacional Huascarán (PNH). Se trata de perros que han migrado desde pueblos cercanos, buscando comida en los alrededores de la ruta de trekking, y que ahora se han asentado dentro del área natural protegida, pese a no tener ninguna relación con el ecosistema del parque.
Esta presencia masiva de canes no solo afecta el descanso de los visitantes, sino que también pone en riesgo la fauna silvestre, altera el equilibrio ecológico y genera una mala imagen del destino turístico. La situación se agrava porque recientemente Áncash fue declarado Mejor Destino de Aventura del Mundo, un reconocimiento que exige altos estándares de conservación y manejo turístico.
Operadores turísticos y guías exhortaron a los funcionarios del Parque Nacional Huascarán a implementar acciones inmediatas para controlar la presencia de estos perros y evitar que la problemática continúe deteriorando la calidad del trekking y el entorno natural.