Como cada fin de semana, las actividades religiosas en Huaraz no se detienen. Esta vez, los vecinos del populoso barrio de Shancayán celebraron con fervor las fiestas en honor a su santo patrón, en una jornada marcada por la fe, la música y la alegría comunitaria.
Tras la solemne misa en la parroquia San Francisco, los fieles se congregaron en las calles del barrio para compartir momentos de confraternidad y devoción. Con danzas, música tradicional y un ambiente festivo, los asistentes rindieron homenaje al santo moreno, una figura de gran veneración en diversas partes del mundo.
El barrio de Shancayán, reconocido por su diversidad cultural y presencia de migrantes, volvió a demostrar que la fe es también una forma de unión y esperanza. La festividad, organizada por un grupo de vecinos comprometidos, reafirmó el espíritu solidario y religioso que caracteriza a esta comunidad huaracina.
Así, entre oraciones, cantos y baile, Shancayán vivió un nuevo capítulo de su tradición, confirmando que la fe y la identidad popular continúan siendo pilares de su vida cotidiana.