Esta medida, según su presidente Manuel Mendoza, se debe a la creciente ola de inseguridad que afecta a las comunidades y a la falta de respuesta por parte de las autoridades regionales.
Mendoza denunció que ha intentado en varias ocasiones comunicarse con la Prefecta Regional de Ancash para plantearle los problemas que enfrentan las comunidades, pero hasta el momento no ha obtenido respuesta. Como ejemplo, citó el reciente robo sufrido por una comunera en el distrito de Caraz, ante el cual el subprefecto no habría actuado con la celeridad necesaria.
«La Prefecta lleva más de un año en el cargo y no vemos resultados concretos en su gestión. Los robos son constantes en los sectores más vulnerables y las autoridades no hacen nada para combatirlos», afirmó Mendoza.