A menos de 48 horas de haber sido puesta en uso por el alcalde de Huaraz, Davis Rosales Tinoco, la remodelación de la plazuela Señor de la Soledad, que costó a los huaracinos más de 2 millones de soles, terminó envuelta en una nueva polémica al quedar convertida, por varios minutos, en una cantina pública.
Durante el acto inaugural, el burgomaestre no solo invitó como padrino de uno de los monumentos a su homólogo del distrito de Independencia, en el marco de las fiestas de mayo, sino que además protagonizó un baile del tradicional shacsha. Sin embargo, lo que generó mayor indignación ciudadana fue lo ocurrido posteriormente en el renovado espacio público.
La obra, ejecutada por el consorcio Santa Cruz con una inversión de 2 millones 600 mil soles, empezó a mostrar bancas dañadas, mientras el lugar era invadido por cajas de cerveza y personas consumiendo licor, desnaturalizando el uso de una plazuela emblemática para la ciudad de Huaraz.
Las imágenes registradas por Huaraz Noticias evidencian el estado vergonzoso en el que quedó una obra recientemente entregada, todo ello en medio del silencio de los responsables de la Municipalidad Provincial de Huaraz, quienes no emitieron pronunciamiento alguno ni tomaron acciones inmediatas frente a lo sucedido, incrementando el malestar y las críticas de la población.