Proveedores bloquearán reinicio de obra colegio santa rosa si no se les paga deuda
Pequeños empresarios advierten que no permitirán el ingreso de ninguna empresa mientras el gore Ancash y el consorcio educa no cumplan con cancelarles más de dos millones de soles
A pocos días de que el Gobierno Regional de Áncash anunciara que el próximo 1 de diciembre ingresará a los terrenos del colegio Santa Rosa de Viterbo para reiniciar la obra abandonada por el consorcio EDUCA, más de 30 proveedores afectados alzaron su voz y lanzaron una advertencia contundente: no permitirán que ninguna empresa ingrese al proyecto mientras no se les pague la deuda acumulada por los trabajos y servicios prestados.
Los proveedores, pertenecientes a diversos rubros, recordaron que el consorcio EDUCA, dejo la obra inconclusa pese a haber recibido pagos significativos del GORE Áncash, que aún mantiene una deuda superior a los 3 millones de soles con el consorcio. Sin embargo, quienes cargan con el mayor perjuicio son los pequeños empresarios locales, a quienes Educa les debe más de 2 millones de soles.
Los afectados relataron que inicialmente les prometieron una solución. Según indicaron, el gerente regional les aseguró que el dinero adeudado a Educa sería transferido directamente a los proveedores. Pero la situación cambió de manera abrupta: ahora, los asesores del GORE sostienen que dicha transferencia sería ilegal, por lo que los fondos deberán depositarse únicamente en las cuentas del consorcio.
“Eso es inaceptable”, señalaron los proveedores, quienes afirman que EDUCA ya no quiere asumir ninguna responsabilidad con ellos. “Somos pequeños empresarios que trabajamos de manera formal, invertimos en maquinaria, mano de obra y servicios. Hoy estamos al borde de la quiebra”, lamentaron.
La tensión crece conforme se acerca la fecha anunciada para el reinicio de trabajos. Los proveedores reiteraron que no permitirán el ingreso de ninguna empresa hasta que se cumpla con los pagos pendientes. Exigen que el GORE Áncash intervenga de manera directa para evitar que la deuda termine reforzando a un consorcio que, según ellos, “llegó, cobró y abandonó la obra”.
La crisis no solo amenaza con paralizar nuevamente el proyecto, sino que también expone una cadena de errores y omisiones administrativas que hoy mantienen a decenas de familias al borde del colapso económico.