Un grupo de comerciantes del sector Challhua en Huaraz ha levantado su voz de protesta contra lo que califican como «decomisos arbitrarios» por parte de personal municipal. Según los vendedores, agentes de la comuna incautaron sus productos como sacos enteros de limón sin mediar ningún tipo de advertencia previa, afectando directamente sus fuentes de ingreso.
«Estamos dispuestos a colaborar con el ordenamiento, pero necesitamos que nos avisen con tiempo para retirar nuestras cosas voluntariamente. Así, de manera abrupta, solo generan perjuicios a nuestras familias», declaró un afectado. Los comerciantes advirtieron que de no mediar la devolución de sus productos, iniciarán acciones legales contra el municipio.
El caso reabre el debate sobre los métodos empleados por las municipalidades para ordenar el comercio ambulatorio. Mientras las autoridades insisten en que solo cumplen con hacer respetar las ordenanzas, los vendedores argumentan que estas acciones -sin previo aviso ni alternativas- rayan en el abuso de autoridad. La tensión en Challhua y otros sectores reflejan un problema recurrente en varias ciudades del país, donde el equilibrio entre orden urbano y sustento de los informales sigue sin resolverse.