El exdirigente político del desaparecido partido Perú Posible, Pablo Leiva, lanzó duras críticas contra el sistema político nacional, al señalar que actualmente todos los partidos políticos del país operan como organizaciones criminales, movidas únicamente por intereses económicos.
Según Leiva, los llamados “dueños de los partidos” cobran cupos para permitir candidaturas a cargos municipales, regionales y nacionales, incluyendo regidores, consejeros, diputados y senadores. “Nadie se salva”, afirmó, agregando que estas prácticas son conocidas, pero nunca reconocidas públicamente por las dirigencias partidarias.
El exdirigente sostuvo que la corrupción no deja huellas visibles, razón por la cual —dijo— resulta difícil probar estos actos, aunque aseguró que en la práctica tener un partido político se ha convertido en un negocio altamente rentable.
“Estamos viviendo una era de corrupción total, a nadie le interesa el país, solo sus intereses personales”, manifestó Leiva, al tiempo de cuestionar la crítica situación que atraviesa el Perú, la cual calificó como una realidad terrible y alarmante.
Finalmente, sus declaraciones reabren el debate sobre la crisis de representación política, la pérdida de credibilidad de los partidos y la urgente necesidad de una reforma profunda del sistema político nacional.