Sin mostrar compasión, policías municipales decomisaron productos de primera necesidad a vendedoras ambulantes. Muchos de estos alimentos terminaron siendo destruidos al ser cargados abruptamente en la unidad móvil del municipio.
Una vez más, agentes de la Policía Municipal de Huaraz protagonizaron un cuestionado operativo en los alrededores de la ex parada Quillcay, zona frecuentemente ocupada por comerciantes informales, en su mayoría mujeres.
Lo que debía ser una intervención para recuperar el libre tránsito de las vías, terminó denunciado por testigos como un acto de abuso de autoridad y hasta saqueo.
En las imágenes registradas por ciudadanos, se observa a varios efectivos retirando con violencia productos de pan llevar como papas, camotes, tomates y limones, los cuales resultaron dañados tras ser arrojados o atropellados por una de las unidades móviles municipales.
Testigos criticaron la falta de un plan de trabajo, la improvisación de los operativos y el uso desproporcionado de la fuerza. “Estos hechos se repiten porque no hay una propuesta real para reubicar a los comerciantes”, señalaron. En tanto, la gestión del alcalde sigue sin ofrecer soluciones viables ni diálogo con el sector afectado.