Vecinos de la avenida Diego Ferrer, ubicada en la parte alta del barrio La Soledad, expresaron su indignación al denunciar que la obra de renovación de pistas y veredas, financiada por la Municipalidad Provincial de Huaraz, se ejecuta con serias deficiencias y sin respeto al expediente técnico.
Según los moradores, la empresa a cargo— está a punto de culminar el pavimentado pese a presentar múltiples irregularidades. Entre las observaciones más señaladas destacan la instalación de rampas domiciliarias que, a decir de los vecinos, rompen con el diseño y el ornato previstos en el proyecto.
“Desde hace más de un mes exigimos a los responsables respetar el diseño de las veredas y evitar privilegios en viviendas de autoridades gubernamentales. Pero la respuesta ha sido indiferencia total”, afirmó un vecino del sector.
La obra, que debía representar un cambio positivo para la transitada vía, se ha convertido en motivo de frustración. Los pobladores temen que el pavimentado se entregue sin cumplir los estándares técnicos mínimos, dejando una infraestructura deficiente que afectará tanto la imagen del barrio como la calidad de vida de sus residentes.
Ante ello, los vecinos hicieron un llamado urgente a la Contraloría General de la República para que intervenga antes de la entrega formal de la obra, a fin de evitar que se consolide lo que consideran “una burla y una vergüenza” para Huaraz.