Como cada fin de semana, la última cuadra de la avenida Raimondi con intersección del jirón Buascarán, en pleno corazón de Huaraz, se convierte en un reflejo del desorden urbano y la falta de gestión municipal. Montículos de basura, restos de comida, cartones y bolsas plásticas permanecen acumulados por más de dos días sin ser recogidos.
El mal olor y la presencia de insectos y perros callejeros son parte del paisaje que deben soportar vecinos, comerciantes y turistas que transitan por esta zona, considerada una de las vías más concurridas y turísticas de la ciudad.
No solo los vecinos, sino también varios propietarios de hoteles y centros comerciales ubicados en esta parte de la avenida, denunciaron el abandono de la Municipalidad Provincial de Huaraz, a la que acusan de mostrarse estricta para supervisar, imponer multas o incluso cerrar negocios por infracciones menores, pero indiferente al momento de garantizar la limpieza y el ornato público.
“Nos exigen tener todo en regla, pagar impuestos, mantener los espacios frente a nuestros locales, pero cuando se trata de limpiar la berma central o recoger la basura, nadie aparece. El personal de limpieza no pasa los fines de semana y la zona queda en completo abandono”, expresó indignado un empresario hotelero.
Los denunciantes documentaron la situación con fotografías y videos que muestran cómo las calles amanecen cubiertas de desechos, botellas y cajas dejadas por vendedores informales que, según indican, ocupan la zona sin control alguno de las autoridades. “Esta situación no solo afecta a los negocios, sino también a la imagen turística de Huaraz. Muchos visitantes se sorprenden al ver tanta basura en una ciudad que se promociona como limpia y ecológica”, señalaron.
Ante ello, los vecinos exigen una intervención inmediata del área de Limpieza Pública y Fiscalización Municipal, así como un plan permanente de mantenimiento y control de vendedores informales, que suelen instalarse en los alrededores cada fin de semana. “Queremos trabajar en orden, pero necesitamos que la municipalidad cumpla también con su parte”, manifestaron los afectados, quienes advirtieron que, de no recibir respuesta, podrían organizar una protesta pública frente al municipio.
Mientras tanto, los residuos siguen acumulándose sobre la pista y las veredas, convirtiendo a la avenida Raimondi en un símbolo del descuido que, según los vecinos, pone en riesgo la salud pública y la imagen de toda la ciudad.