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Huaraz de luto: una tragedia que nos obliga a mirar la salud mental

Su fallecimiento tras prenderse fuego a plena luz del día conmociona a Huaraz y abre una profunda reflexión sobre la atención en crisis emocionales y la preparación ante emergencias

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Huaraz vive momentos de profunda consternación tras confirmarse el fallecimiento de Yeny Mayed Norabuena Durán, quien permanecía internada en el hospital de EsSalud luego de sufrir quemaduras de extrema gravedad en un hecho que ha estremecido a toda la comunidad.

Horas antes de la tragedia, Yeny había acudido a un establecimiento de salud presentando un cuadro de ansiedad. Fue evaluada y posteriormente se retiró por decisión propia. Sin embargo, pasado el mediodía, en circunstancias que han generado dolor e impacto colectivo, la mujer se roció combustible y se prendió fuego. Personas que se encontraban en la zona alertaron de inmediato la emergencia, permitiendo su traslado urgente al hospital.

Los médicos hicieron todos los esfuerzos posibles para salvarle la vida. Presentaba más del 90% del cuerpo con quemaduras de tercer grado. Al promediar las 4:30 de la tarde, se confirmó su deceso.

Este medio informó desde el inicio con respeto y responsabilidad, evitando difundir imágenes o videos que circulan en redes sociales, priorizando la dignidad de la persona y el dolor de sus familiares.

El caso no solo deja tristeza. También deja preguntas profundas. En las imágenes difundidas se observa que un agente policial intentó intervenir utilizando un extintor. Especialistas en seguridad contra incendios han recordado que los extintores de polvo químico seco no son recomendables para apagar fuego sobre una persona, pues pueden agravar las lesiones. En primeros auxilios, se sugiere cubrir con una manta o hacer rodar a la persona en el suelo para cortar el oxígeno mientras llega ayuda especializada.

Ello ha abierto un debate necesario: ¿están todos los primeros respondedores adecuadamente capacitados para actuar en situaciones tan críticas? ¿contamos con protocolos claros y entrenamiento suficiente para enfrentar emergencias humanas de esta magnitud?

Pero más allá del debate técnico, la tragedia de Yeny nos enfrenta a una realidad que muchas veces preferimos no mirar: la salud mental sigue siendo una deuda pendiente. Las crisis emocionales no siempre se ven. El sufrimiento muchas veces se esconde detrás del silencio.

Hablar, acompañar, escuchar sin juzgar y buscar ayuda profesional a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Como sociedad, necesitamos reforzar redes de apoyo, mejorar el acceso a atención psicológica y aprender a reconocer señales de alerta.

La partida de Yeny no debe convertirse solo en una noticia impactante más. Debe convertirse en un llamado urgente a la empatía, a la prevención y al compromiso colectivo con la salud mental.

Porque detrás de cada crisis hay una historia. Y detrás de cada historia, una vida que merece ser cuidada.

Las notas suscritas por Huaraz Noticias son producidas por miembros de nuestra redacción bajo la supervisión del editor antes de ser publicadas. Esto significa que se implementó un equipo editorial que evalúa los temas antes de publicarse, salvo tengan firma distinta a esta. Si usted tiene algún comentario sobre nuestro trabajo, comuníquese con nosotros.

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