GORE deja a la deriva Hospital de Chiquián sin cronograma y con fallas graves
Contraloría denuncia que funcionarios regionales ignoran desde octubre la aprobación del calendario de obra valorizada en 122 millones de soles, mientras persisten la ausencia de personal clave y el uso de botaderos ilegales.
El Gobierno Regional de Áncash mantiene en la incertidumbre la ejecución del proyecto de mejoramiento del Centro de Salud Chiquián, en la provincia de Bolognesi, una obra financiada bajo la modalidad de Obras por Impuestos con la Compañía Minera Antamina y ejecutada por la empresa OHLA. Según el Informe de Hito de Control N° 061-2025-OCI/5332-SCC, emitido el 15 de diciembre de 2025, la entidad regional ha omitido sistemáticamente la aprobación del calendario de ejecución actualizado, impidiendo conocer la situación real del avance físico de una inversión que supera los 122 millones de soles.
Los auditores detectaron que, a pesar de que el pasado 7 de mayo de 2025 la propia entidad aprobó una ampliación de plazo de 101 días mediante la Resolución Gerencial Regional N° 00085-2025-GRA/GRI, los funcionarios han guardado silencio administrativo frente a la actualización del cronograma que dicha ampliación exigía. El Consorcio Supervisor Chiquián remitió el calendario actualizado el 20 de octubre de 2025, reiteró la solicitud el 6 de noviembre y envió una alerta de riesgo por el cierre del mes el 27 de noviembre. En ninguna de estas tres oportunidades el Gobierno Regional emitió respuesta, provocando que, durante la inspección física del 3 de diciembre de 2025, la obra se encontrara operando sin un documento técnico válido que permita medir si los trabajos cumplen los plazos o si existen retrasos sancionables.
La falta de control administrativo se suma a una serie de irregularidades técnicas que la Contraloría ha calificado como «No Corregidas» desde informes anteriores. El documento revela que la entidad no ha subsanado la ausencia del ingeniero residente de obra, una figura clave cuya falta de permanencia fue alertada inicialmente en enero de 2025 y cuya situación administrativa se mantiene abierta. Esta ausencia de dirección técnica constante expone al proyecto a decisiones improvisadas y falta de supervisión directa en el terreno.
De igual gravedad resulta la gestión de los materiales y residuos. El informe detalla que persisten deficiencias en el almacenamiento del cemento y agregados, los cuales se encuentran expuestos a la intemperie y en contacto directo con el suelo, contraviniendo las normas técnicas que exigen el uso de parihuelas y protección adecuada para evitar la alteración de sus propiedades químicas. A esto se añade el uso de un botadero de material excedente que no cumple con los aspectos técnicos autorizados, generando un riesgo ambiental y de salubridad para la población aledaña, situación que la entidad supervisora no ha logrado revertir eficazmente.
La ejecución financiera y física del proyecto también muestra signos de alerta. Se reporta un avance de ejecución menor al 75% de lo programado, lo que técnicamente habilitaría a la entidad para intervenir o exigir un calendario acelerado de obra; sin embargo, la falta de aprobación del cronograma base mencionado anteriormente imposibilita la aplicación de penalidades o medidas correctivas formales contra el contratista. Además, se identificaron deficiencias constructivas y uso de materiales inadecuados que podrían derivar en un deterioro prematuro de la infraestructura sanitaria antes de su puesta en servicio.
La Comisión de Control notificó estos hechos al Gobernador Regional, Fabián Koki Noriega Brito, mediante el Oficio N° 1634-2025-GRA/ORCI, otorgándole un plazo de cinco días hábiles para presentar un plan de acción. La inacción de la Gerencia Regional de Infraestructura frente a las reiteradas comunicaciones del supervisor y las advertencias del órgano de control evidencia una gestión que no cautela el cumplimiento de los contratos ni la calidad del gasto público en un sector crítico como el de salud.