El fiscal de familia, Ronald López Julca, advirtió días atrás que los 16 menores que residen en la Aldea Infantil Señor de la Soledad, en Huaraz, podrían ser desalojados en cualquier momento, debido a que el Gobierno Regional de Áncash no ha pagado el alquiler del local desde hace más de tres meses.
Durante una visita de inspección al inmueble —junto al juez de familia— el fiscal también señaló que el local no cumple con las condiciones adecuadas para albergar a menores en situación de abandono, lo que agrava aún más la vulnerabilidad de los niños.

La propietaria del local, Marlene Moreno Jara, denunció públicamente que desde hace más de tres meses no ha recibido ni un sol por concepto de arrendamiento, ni por el consumo de agua, luz, gas, internet ni mantenimiento, gastos que ha cubierto con sus propios recursos.
“Estamos hablando de niños. ¿Qué clase de autoridad abandona así a menores en situación de vulnerabilidad?”, cuestionó visiblemente indignada Moreno, tras revelar que ha enviado una carta notarial exigiendo el pago de la deuda y la desocupación del inmueble, sin obtener respuesta alguna de las autoridades.

Estas declaraciones confirman lo advertido por el fiscal de familia, Ronald López Julca, quien días atrás —tras visitar la aldea junto al juez de familia— alertó que el local no reúne condiciones adecuadas para los menores, y que el desalojo podría ocurrir en cualquier momento, debido a la morosidad de la región.
Lo más preocupante, según Moreno, es el silencio institucional: ninguna autoridad del Gobierno Regional ha mostrado voluntad de diálogo ni ha ofrecido una solución. Incluso, algunos funcionarios habrían intentado desconocer la deuda, mientras los niños y cuidadores continúan habitando el lugar en medio de la incertidumbre, evidenciando el abandono y la falta de compromiso del Estado frente a una población vulnerable.