Dagoberto Matías, director del CISEA Huarupampa, denunció que el consorcio Don Juan, encargado de ejecutar la obra del centro de salud, viene generando polvareda y ruidos insoportables que contaminan el ambiente y afectan la tranquilidad de los niños de educación inicial y de los docentes.
Según indicó, la empresa incumplió su promesa de instalar mallas de protección en el cerco perimétrico y de regar agua para controlar el polvo, medidas que solo se aplicaron durante la primera semana.
El director advirtió que los padres de familia ya han exigido el cumplimiento de los compromisos, y no descartan salir a protestar si persiste lo que consideran un atentado contra los derechos de sus hijos. Mientras tanto, los estudiantes continúan recibiendo clases con puertas y ventanas cerradas, una situación que calificó de insostenible.