La Defensoría del Pueblo de Áncash atraviesa un momento de cuestionamiento por parte de la ciudadanía. Lo que ayer fue una institución con alta representatividad, presencia constante y trabajo con resultados visibles, hoy parece haberse convertido en un ente que ha perdido voluntad de trabajo y capacidad de respuesta frente a los problemas más urgentes de la región.
En los últimos dos meses, la población ha mostrado su malestar ante la lenta reacción de la Defensoría frente a denuncias de presuntos abusos dentro del penal de Huaraz. Pese a contar con una adjunta especializada en este ámbito, las visitas al centro penitenciario serían poco frecuentes, lo que limita la verificación real de los hechos y reduce la confianza en los informes emitidos. La pregunta es inevitable: ¿cuántas actas de visita o intervención se han levantado en este periodo?

El descontento no solo se limita al ámbito penitenciario. Vecinos del jirón José Olaya manifestaron públicamente que la Defensoría brilló por su ausencia cuando solicitaron su intervención para recomendar a la empresa Hidrandina que no colocara postes dentro de los parques de la zona. Según ellos, jamás se hizo presente representante alguno, pese a tratarse de un reclamo ciudadano legítimo.
La población recuerda que en años anteriores la institución mostraba una actitud distinta: era vista como una entidad activa, cercana y dispuesta a defender con firmeza los derechos de todos. Hoy, en cambio, la percepción general es que la Defensoría del Pueblo en Áncash ha perdido representatividad, fuerza y compromiso, lo que mina la confianza en un organismo que pertenece a todos los peruanos.
Ante este escenario, se considera indispensable que el nuevo jefe de la Defensoría del Pueblo de Áncash convoque a una conferencia de prensa para dar explicaciones claras y transparentes. La ciudadanía exige conocer cuántas actas de intervención se han emitido, qué resultados concretos se han alcanzado y cómo piensa recuperar el espacio y credibilidad que esta institución viene perdiendo en la comunidad.