Alfonso Ramírez Hinostroza, comunero de 68 años, alzó la voz contra Provías Nacional, acusándolo de desinterés ante el deterioro de esta vía clave que conecta la sierra de Áncash con la costa.
Ante la indiferencia de las autoridades, Ramírez y otros comuneros se han organizado para rellenar manualmente los enormes huecos desde Acta hasta Conococha, solicitando a cambio una colaboración de los transportistas. «Lamentablemente a Provías Nacional no le interesa solucionar el problema. Mientras tanto, Provías Departamental prefiere abandonar toneladas de material de asfaltado en vez de apoyarnos en el trabajo que hacemos», denunció.
El comunero también cuestionó la falta de solidaridad de las grandes empresas que utilizan la carretera, pero no contribuyen a su mantenimiento. «Solo se corretean entre ellos, mientras nosotros, los humildes, somos los que tratamos de mantener la vía transitable», señaló indignado.
La situación refleja no solo el deterioro de la infraestructura vial en Áncash, sino también el cansancio de una población que ve en la organización comunal la única respuesta ante la inacción del Estado.