Según la comandante Geraldine Alegre, los vehículos que ocupan la vía pública son producto de intervenciones policiales realizadas a conductores que han cometido faltas graves, como conducir en estado de ebriedad y causar accidentes de tránsito.
Alegre indicó que, una vez que se realiza la intervención, los vehículos pasan a manos del Ministerio Público, quienes deberían encargarse de su custodia y disposición final. Sin embargo, la fiscalía no estaría cumpliendo con esta función, dejando a la policía a cargo de los vehículos.
«La policía no tiene la capacidad ni la obligación de almacenar estos vehículos por tiempo indefinido. Es responsabilidad del Ministerio Público resolver esta situación», afirmó la comandante.
Alegre señaló que el reciente accidente en el que un conductor ebrio chocó contra ocho vehículos ha agravado la situación, ya que todos estos vehículos han quedado bajo custodia policial. «Mientras se resuelven los procesos legales correspondientes, los vehículos deben permanecer en un lugar seguro. Desafortunadamente, en este momento, ese lugar es la calle José de Sucre», explicó.