En un confuso incidente ocurrido en la ruta Yungay-Quillo, integrantes de la Comunidad Campesina Juan Velasco Alvarado de la Ollada capturaron y golpearon a dos presuntos delincuentes, quienes en realidad eran policías encubiertos de la provincia de Casma.
Los agentes, identificados como los suboficiales Quijano Bedón y Manrique Romero, se encontraban tras la pista de un camión sospechoso de transportar droga cuando fueron interceptados por los ronderos.
Los comuneros, al verlos armados y sin identificarse, asumieron que se trataba de delincuentes y los redujeron con violencia. A pesar de que los efectivos intentaron explicar su identidad, fueron atados de pies y manos y golpeados en repetidas ocasiones por la turba, que los acusaba de ladrones.
Ante la grave situación, el comandante Richard Morales Ortega, comisario sectorial de Casma, se dirige al lugar para esclarecer los hechos y recuperar a los dos suboficiales retenidos