El fin de semana, Huaraz Noticias recorrió la carretera Huaraz–Monterrey y constató el deplorable estado de uno de sus tramos, que presenta hundimientos, huecos, baches, piedras y polvareda, aparentemente provocados por una falla geológica. En la zona, el asfaltado ha desaparecido por completo, generando un grave riesgo para el tránsito y proyectando una imagen negativa de Huaraz, reconocida como ciudad turística.
Según se informó, el mantenimiento de este sector corresponde a Provías Nacional, entidad que cuenta con millonarios recursos pero que, según denuncian transportistas y vecinos, ha mostrado una total indiferencia ante el problema. Lo más cuestionable es que, de acuerdo a los conductores, Provías Departamental —con sede en Huaraz— no ha elevado ningún reporte sobre esta situación, evidenciando un desinterés absoluto. Ante la inacción oficial, un ciudadano y su familia han optado por rellenar los huecos con tierra y piedras para permitir un acceso vehicular menos riesgoso.
Tanto el Gobierno Regional de Áncash como la Dirección Regional de Transportes aseguran estar impedidos por ley de intervenir en la zona, ya que podrían ser denunciados por malversación de fondos al no tener competencia sobre la vía. Mientras tanto, este tramo continúa siendo una vergüenza para Huaraz y un peligro latente para quienes lo transitan.