Videos difundidos recientemente muestran alarmantes escenas de peleas y agresiones entre estudiantes de una conocida institución educativa de la ciudad de Caraz.
En las imágenes se observa a un grupo de alumnas enfrentándose físicamente, mientras otros escolares, lejos de intervenir, optan por grabar la situación con sus celulares, normalizando una conducta que pone en riesgo la integridad de todos los involucrados.
El hecho ha generado profunda preocupación en la comunidad educativa, pues evidencia un problema que necesita atención urgente dentro de los colegios de Caraz. Las autoridades locales hicieron un llamado a los padres de familia, docentes, directores y entidades competentes para actuar de inmediato: investigar, sancionar y prevenir la repetición de estos episodios.
La violencia escolar no solo afecta el ambiente de aprendizaje, sino que también refleja la falta de acompañamiento emocional y disciplinario que requieren los adolescentes. Por ello, se considera fundamental reforzar la supervisión, fortalecer la orientación psicológica y promover espacios de diálogo que permitan frenar estas conductas antes de que escalen.
Caraz merece instituciones seguras, donde los estudiantes puedan formarse en un entorno de respeto, responsabilidad y convivencia pacífica.