En las fiestas navideñas y de año nuevo, el jirón Huascarán se ha convertido en una de las calles más colapsadas de la ciudad, no solo por la presencia descontrolada del comercio informal, sino también por el intenso y desordenado tránsito vehicular.
Durante estas fechas, la vía termina prácticamente convertida en una “playa de carros”, donde vehículos se estacionan sin control, reduciendo el espacio de circulación y obligando a peatones a desplazarse entre unidades en movimiento, exponiéndolos a constantes situaciones de peligro.
Vecinos y transeúntes manifestaron su preocupación, señalando que transitar por el jirón Huascarán se ha vuelto un riesgo permanente, ya que no existe orden ni control efectivo, generando temor entre los ciudadanos que no saben si lograrán regresar a casa sin sufrir algún accidente.
Advirtieron además que esta situación podría originar accidentes peatonales y de tránsito en cualquier momento, especialmente durante las horas de mayor afluencia, por lo que exigieron la presencia de las autoridades municipales y de tránsito para restablecer el orden y garantizar la seguridad de la población