“Cuidemos la naturaleza”, se suele decir, pero lo ocurrido este fin de semana en la laguna 69 ha despertado impotencia e indignación entre visitantes y defensores del medio ambiente.
Un grupo de alrededor de 120 turistas, guiados por un organizador procedente de Lima y su supuesto equipo de guías, no habría recibido la orientación adecuada sobre el reglamento del Parque Nacional Huascarán ni las normas básicas de respeto ambiental.
La agencia operadora a cargo del viaje, según denuncias, mostró desinterés en la preservación del entorno natural. Testigos señalan que no se respetaron lineamientos establecidos y que la actividad generó impactos negativos en uno de los principales atractivos turísticos de Áncash.
El guardaparque de turno ya cuenta con los datos de los responsables, lo que permitiría identificar tanto al operador turístico como a los guías involucrados. La población exige que las autoridades tomen cartas en el asunto y que se aplique todo el peso de la ley para evitar que se repitan este tipo de actos que ponen en riesgo los tesoros naturales del país.