El cierre de las avenidas Raimondi y Confraternidad Internacional Oeste provocó un desorden total del tránsito en el jirón Juan de la Cruz Romero y el jirón Huascarán, donde la ausencia de la Policía de Tránsito agravó el riesgo para conductores y peatones.
Durante las horas punta, el cruce del jirón Juan de la Cruz Romero con el jirón Huascarán y la avenida Raimondi se convirtió en un cuello de botella. Como se aprecia en las imágenes, combis, automóviles, taxis y mototaxis invadieron las calles en ambos sentidos, ignorando la señalización y las normas de tránsito con el propósito de ingresar o salir del centro de la ciudad.
El desorden vehicular terminó afectando principalmente a los peatones, quienes prácticamente perdieron el derecho de transitar con seguridad por las veredas y cruces peatonales, debido a la gran cantidad de unidades que ocupaban los espacios destinados para su desplazamiento.

Los vecinos y transportistas cuestionaron que el cierre de las principales vías se haya ejecutado sin un adecuado plan de desvío ni personal encargado de ordenar el tránsito. A ello se sumó la ausencia de efectivos de la Policía de Tránsito, situación que permitió que el congestionamiento aumentara y pusiera en riesgo la integridad de conductores y ciudadanos.
Los afectados exhortaron a las autoridades municipales a corregir de inmediato esta situación, implementando rutas alternas debidamente señalizadas y disponiendo la presencia permanente de inspectores de transporte y efectivos policiales, a fin de evitar nuevos congestionamientos y prevenir accidentes.