Al igual que en diversas ciudades del país, en Huaraz la generación Z tomó las calles para expresar su rechazo a la creciente inseguridad ciudadana que golpea al Perú. Jóvenes —en su mayoría universitarios— marcharon portando carteles y banderas, exigiendo un alto a los asesinatos, extorsiones y actos de sicariato que siembran dolor y miedo en la población.
Entre consignas de esperanza y frustración, los manifestantes denunciaron la indiferencia del gobierno y del Congreso, a quienes acusan de no mostrar empatía con el pueblo que los eligió. “Salimos a las calles para retarlos a cambiar, por seguridad, justicia y por el futuro del país”, afirmaron los jóvenes huaracinos, que protagonizaron una jornada pacífica, pero cargada de simbolismo y hartazgo social.