En medio del barro y el abandono que caracteriza al segundo tramo del boulevard ecológico Quillcay, los vecinos deben convivir con un problema aún más grave: el río Quillcay, que divide a la ciudad de Huaraz del distrito de Independencia, agoniza convertido en un botadero público de basura.
Imágenes registradas por Huaraz Noticias muestran la preocupante escena: colchones, botellas, ropa vieja, zapatos, desmontes de construcción e incluso animales en descomposición contaminan sus aguas, generando un grave riesgo ambiental y sanitario.
A pesar de la evidente contaminación, las autoridades locales guardan silencio y no implementan acciones de limpieza o control, mientras gran parte de la población continúa arrojando desechos sin conciencia del daño que provoca. La situación revela una falta total de responsabilidad ciudadana y gestión ambiental, convirtiendo al Quillcay —antes símbolo natural de la ciudad— en un reflejo del deterioro ambiental y la indiferencia colectiva que afecta a Huaraz.