Ricardo Peregrino Méndez tiene miedo. No a perder una pierna, sino a no volver a ver crecer a sus hijos. Este joven padre de familia, natural de Carhuaz, enfrenta nuevamente al cáncer al hueso, una enfermedad despiadada que ya le arrebató parte de su pierna derecha y que hoy amenaza con terminar de quitársela… y apagar su vida.
Padre de dos niños, uno de ellos con síndrome de Down, Ricardo vive atrapado entre el dolor físico y la angustia de imaginar a sus hijos sin él. Los médicos han sido claros: el tumor regresó y la única opción para salvarle la vida es una amputación total de la pierna derecha, una decisión dura, pero urgente.
Sin dinero, sin fuerzas y con lágrimas que ya no puede esconder, llegó a Huaraz para pedir ayuda humanitaria. Suplica el apoyo de la población y de las autoridades para poder costear pasajes, alimentación y los largos días de tratamiento médico que lo esperan en la ciudad de Lima, lejos de su hogar y de sus hijos.
Ricardo no pide caridad, pide una oportunidad para seguir viviendo y luchando por sus pequeños. Cada sol cuenta, cada gesto importa. Quienes deseen ayudar pueden hacerlo a través de Yape al número 903 560 654.
Su familia agradece eternamente a quienes se sumen a esta causa. Esta no es una historia inventada ni una exageración: es el dolor real de un padre que hoy lucha contra el cáncer con la esperanza de no ser olvidado.