La avenida Confraternidad Internacional Oeste se ha convertido en un verdadero campo de batalla vehicular durante los fines de semana. Esta importante vía, que conecta el tránsito local, rural e interprovincial, colapsa por la falta de respeto a las normas de tránsito.
Conductores, en su afán de llegar primero a su destino, invaden carriles, ignoran señales y desacatan las ordenanzas municipales, generando una peligrosa congestión que pone en riesgo a peatones y transportistas.
En medio del desorden, más de tres efectivos de la Policía de Tránsito intentan imponer autoridad. Sin embargo, su labor se ve sobrepasada y termina reducida a una constante sinfonía de silbatos que poco logra frente a la imprudencia generalizada.
La escena refleja no solo la falta de control, sino también la ausencia de cultura vial, evidenciando la necesidad urgente de acciones más firmes y sanciones efectivas para recuperar el orden en esta transitada arteria.