Mientras a nivel nacional la atención se concentra en la sede central de la ONPE por denuncias y cuestionamientos, en Huaraz el proceso electoral se desarrolló con esfuerzo y compromiso por parte del personal encargado.
En la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales, decenas de jóvenes operadores trabajaron intensamente para garantizar el respeto al voto ciudadano, cumpliendo labores de conteo, verificación y aseguramiento de actas tras el cierre de las mesas de sufragio.
La labor se extendió hasta 24 horas después de culminada la jornada electoral, debido principalmente a la complejidad de la cédula de votación, que incluía a 34 candidatos presidenciales, lo que demandó mayor tiempo en el escrutinio.
Situaciones similares se registraron en otras provincias como Carhuaz, donde también se priorizó la transparencia del proceso y el fiel reflejo de la voluntad popular.
De esta manera, el esfuerzo desplegado por estos equipos permitió garantizar un proceso ordenado, reafirmando el compromiso de los jóvenes con la democracia del país.