A menos de un mes de haber sido entregada la obra de la avenida Raymondi por el consorcio del mismo nombre, ya se evidencian serios daños en su infraestructura, generando preocupación entre los vecinos y usuarios de la vía.
La obra, que fue recibida por la Municipalidad de Huaraz en medio de cuestionamientos y dudas sobre su calidad, había tomado más de un año en su ejecución. Sin embargo, en la cuadra ocho ya se observa cómo el pavimento, construido con material noble, comienza a deteriorarse, presentando rajaduras y desprendimientos visibles.
Uno de los puntos más críticos se ubica en la esquina que da acceso al pasaje Pedro Pablo Atusparia, donde parte del pavimento se ha partido, evidenciando una aparente falta de resistencia, lo que hace presumir el uso de materiales de baja calidad.
Las imágenes registradas por los vecinos resultan contundentes y han generado indignación, ya que la obra debía garantizar durabilidad y seguridad para la población.
Ante esta situación, se espera la pronta intervención de las autoridades competentes, así como del Colegio de Ingenieros de Áncash, a fin de realizar una evaluación técnica rigurosa que permita determinar responsabilidades y evitar que este tipo de deficiencias se repitan en futuras obras públicas.