Obispo remueve al padre Luis Gordillo del santuario San Sebastián
Obispo Alarcón dispone su traslado y designa a nuevos responsables del santuario, mientras la población destaca el legado humano, social y solidario que dejó el padre lucho, especialmente durante la pandemia
Luego de permanecer más de 10 años como párroco del Santuario San Sebastián, el padre Luis Gordillo Maguiña dejará oficialmente esta casa de Dios el próximo 15 de febrero, tras la decisión del obispo José Antonio Alarcón Gómez, quien determinó su remoción del cargo y su designación como nuevo párroco de la pequeña iglesia Cristo Rey, ubicada en el barrio de Pedregal.
En su reemplazo, el obispo Alarcón nombró como representante del Santuario San Sebastián al padre Elmer Norabuena, quien asumirá funciones junto al padre Gregorio Mezarina Paredes. La designación ha llamado la atención de la feligresía, debido a que el padre Norabuena —cercano al obispo— ha venido ocupando cargos cada vez más importantes dentro de la Iglesia, pasando de la parroquia de Yungay al Santuario Señor de la Soledad y ahora al histórico templo de San Sebastián.
La salida del padre Gordillo no pasa desapercibida para la población huaracina. Su gestión dejó profundas huellas de trabajo pastoral, compromiso social y cercanía con la gente. Junto a CODISPAS y la doctora Zarela Trinidad, lideró una de las labores más recordadas durante la pandemia, cuando el santuario se convirtió en un verdadero refugio de ayuda y esperanza, gestionando y entregando balones de oxígeno que permitieron salvar numerosas vidas.
Para muchos vecinos de Huaraz, el nombre del padre “Lucho” quedará ligado para siempre a una Iglesia solidaria, humana y presente en los momentos más difíciles. Aunque deja el Santuario San Sebastián, la comunidad confía en que desde su nueva misión continuará realizando una labor pastoral ejemplar, llevando el mismo espíritu de servicio a una nueva casa de Dios