La Comunidad Campesina de Cochabamba, en la provincia de Huaraz, decidió este domingo otorgar un plazo de 15 días a la empresa Reliant Ventures – Proyecto Minero San Luis para desmontar su campamento instalado en el sector Pampa Bonita y retirarse de la zona.
El acuerdo fue tomado en una asamblea que congregó a más de 600 comuneros, quienes se mostraron en su mayoría a favor de la medida. Según explicaron los dirigentes, la decisión responde a la necesidad de preservar la tranquilidad comunal y evitar divisiones sociales que, aseguran, han sido generadas por la presencia de la actividad minera.
Durante la reunión, los asistentes corearon la frase “Vida sí, mina no”, como símbolo de rechazo al proyecto extractivo y de defensa de su territorio. Sergio Marco Rodríguez (Maya), representante comunal, señaló que la población busca proteger sus recursos naturales y garantizar un futuro sin conflictos para las nuevas generaciones.
Hasta el cierre de la jornada, la empresa minera aún no había emitido un pronunciamiento oficial, aunque se espera que lo haga en las próximas horas. El proyecto San Luis, impulsado por Reliant Ventures, se extiende sobre tres distritos de la región Áncash: Cochabamba (Huaraz), Shupluy (Yungay) y Ataquero (Carhuaz).
En la asamblea, algunos comuneros recordaron experiencias pasadas de conflictos socioambientales en otras zonas del país y advirtieron que no permitirán que se repita en su comunidad. “No estamos en contra del desarrollo, pero queremos un progreso que respete nuestra vida y nuestra tierra”, expresaron.
La tensión entre la comunidad y la minera abre un nuevo capítulo en la discusión sobre los proyectos extractivos en Áncash, donde las comunidades campesinas reclaman ser escuchadas y participar en las decisiones que afectan directamente a sus modos de vida.