A pocos días de ingresar al mes de octubre, los devotos del Señor de los Milagros comienzan a renovar sus promesas y muestras de fe. Entre ellos se encuentra la familia Vargas Castillo, que desde hace ocho años viste el tradicional hábito morado.
Según contó una de las integrantes de la familia, esta devoción nació durante un difícil momento en el que afrontaban una larga enfermedad. La familia atribuye a su fe y a la intercesión del Señor de los Milagros la fortaleza para salir adelante.
“Nos ayudó a luchar contra una larga enfermedad y la fe permitió que, a través de nuestro Señor Dios, pudiéramos salir adelante”, expresó.
Desde aquel momento, cada octubre la familia Vargas Castillo vuelve a vestir el hábito morado como muestra de agradecimiento y homenaje al Cristo Moreno, manteniendo una promesa que ya lleva ocho años.
El hábito está acompañado por numerosas medallas, que para la familia representan recuerdos, promesas y, sobre todo, el profundo amor y devoción que sienten por el Señor de los Milagros.