Colombino Ardiles, dirigente nacional de los maestros cesantes y jubilados de Áncash, manifestó que, pese a que el Congreso no aprobó en segunda votación el incremento salarial solicitado por el gremio, las acciones de lucha seguirán firmes. Indicó que la falta de respaldo legislativo, sumada al cierre del periodo parlamentario del 2025, no será motivo para disminuir la presión social ni abandonar las demandas históricas del magisterio.
Ardiles lamentó que algunos congresistas que anteriormente mostraron apoyo no respaldaran la segunda votación. Señaló que este revés se habría producido por “intereses políticos y aspiraciones reeleccionistas”, lo cual —afirmó— ha generado malestar entre los docentes jubilados.
A pesar de ello, el dirigente sostuvo que no renunciarán al objetivo de alcanzar un salario digno. “No bajaremos la guardia. Hemos logrado avances importantes y no podemos dar tregua. Conseguir el voto congresal no será fácil, pero tampoco imposible cuando se lucha por un derecho justo”, expresó.
El gremio anunció que continuará organizando acciones para exigir el cumplimiento de los compromisos ofrecidos y mantener activa su plataforma de demandas.