El dirigente de base y fundador de Juntos por el Perú en Áncash, Diógenes Alvarado, denunció presuntos manejos irregulares dentro de la organización política y cuestionó el rol de Roberto Sánchez, actual candidato a la Presidencia de la República, en medio de su intento por llegar a la segunda vuelta electoral.
Alvarado afirmó que Sánchez, a quien señaló ser ahijado de matrimonio de Yehude Simón, habría asumido el control del partido tras decisiones internas que, según indicó, no respetaron el trabajo de las bases. “Simón le dio la presidencia del partido a Roberto Sánchez, y al final termina en manos de una persona que no es la más idónea para ese cargo”, expresó.
Asimismo, indicó que junto a otros dirigentes como Elías Varas se promovió una línea política vinculada al llamado “castillismo”, lo que generó diferencias internas. “Conmigo tuvieron discrepancias, querían que respalde a Varas, algo que jamás iba a aceptar por convicción”, sostuvo.
El dirigente también recordó que fueron los fundadores quienes realizaron el trabajo político en Áncash durante campañas anteriores, logrando posicionar al partido en la región. Sin embargo, lamentó que ese esfuerzo —según dijo— hoy haya sido aprovechado por intereses personales. “Ese trabajo hoy ha sido cosechado por ambiciones políticas de las que otros gozan”, puntualizó.
Finalmente, Alvarado reiteró su crítica a la actual dirigencia y dejó entrever su preocupación por el rumbo que viene tomando la organización política a nivel nacional.