El juez de paz del centro poblado de Jinua, una de las zonas severamente afectadas por el desborde del río Casca que cobró la vida de la hija y nieta de la familia Advíncula, expresó su indignación ante la falta de empatía mostrada por el personal de seguridad de la unidad de emergencia del hospital de Huaraz.
La autoridad denunció que los padres de la joven desaparecida, quienes presentaban múltiples golpes producto del huaico, no pudieron ser atendidos con urgencia y, por el contrario, fueron obligados a hacer una larga cola para recibir atención médica.El juez de paz exigió a las autoridades de salud que, ante situaciones de extrema gravedad como esta, se otorgue atención preferente a las víctimas y se deje de lado los trámites burocráticos que solo agravan el sufrimiento de las familias afectadas.