A menos de dos meses de concluir sus funciones, la gestión municipal de Independencia vuelve a quedar bajo cuestionamiento por el estado de algunos espacios públicos. En distintos barrios, vecinos advierten sobre buzones descuidados que representan un peligro para peatones y conductores, incluso en calles que ya cuentan con rompemuelles.
Uno de los casos más preocupantes se registró este fin de semana, cuando un buzón que, según la denuncia vecinal, tendría más de 30 metros de profundidad estuvo a punto de convertirse en escenario de una tragedia: un niño de apenas 7 años casi cae al interior del enorme hueco.
Ante el riesgo de un accidente, integrantes del Grupo Delta de la municipalidad colocaron cinta de seguridad para advertir a los transeúntes y conductores sobre el peligro. Sin embargo, la medida resulta provisional frente a una situación que requiere una intervención oportuna y una solución definitiva.
Los vecinos cuestionan el aparente descuido de la infraestructura urbana y esperan que las autoridades municipales y sus funcionarios responsables adopten medidas inmediatas para asegurar los buzones expuestos y evitar que una nueva negligencia termine en una tragedia.