El reciente atropello de la señora Luisa Macedo Aguilar, trabajadora de limpieza de la Municipalidad Provincial de Huaraz, ocurrido en horas de la madrugada, no solo ha generado indignación por el hecho en sí, sino que ha expuesto una realidad silenciada: los actos de agresión, humillación y violencia que enfrentan a diario muchas trabajadoras encargadas del cuidado de los espacios públicos, como la plaza de armas y los jardines de la ciudad.
Compañeras de labores como Margarita y Blanca denunciaron que son frecuentemente insultadas por personas que llevan a sus perros a orinar en las áreas verdes. “Cuando les pedimos que se retiren o recojan los desechos de sus mascotas, nos dicen ‘para eso estás, para limpiar’, y nos agreden verbalmente. Eso duele, nos afecta psicológicamente”, relataron. Además, indicaron que varios vigilantes también han sido agredidos sin recibir apoyo de la ciudadanía. “Solo cuando pasa algo grave, como lo que le ocurrió a Luisa, es que nos escuchan”, comentaron ante la prensa local.