El Día de los Muertos en la ciudad de Huaraz conserva intacto su espíritu ancestral. Cada año, familias enteras se reúnen en los cementerios para honrar a sus difuntos con música, flores y recuerdos, en una muestra viva de las tradiciones que se transmiten de generación en generación.
Entre ellos destaca la familia Romero, que una vez más rindió homenaje a uno de sus integrantes, un amante y devoto de la música ancashina. Fieles a su costumbre, los Romero contrataron un conjunto musical y una cantante local para llevar alegría al lugar donde descansan los restos de su ser querido. “Le hemos cantado las canciones que él solía entonar con tanto cariño. Así sentimos que su espíritu sigue con nosotros”, expresó un familiar.
Para ellos, esta forma de recordar no es un simple ritual, sino una herencia cultural que refuerza los lazos familiares y mantiene viva la identidad huaracina. “Esto lo seguiremos haciendo todos los años, porque así celebramos su vida, no su ausencia”, afirmaron emocionados.