Como cada año, la ciudad de Huaraz vivió ayer el inicio de la tradicional Fiesta de las Cruces, una celebración que reúne a barrios, vecinos y devotos en honor a sus cruces patronales.
La jornada comenzó con las misas de cada barrio y continuó con el recorrido procesional por diversas calles, acompañados de potentes bandas de músicos contratadas por los mayordomos, quienes asumen todos los gastos de la festividad.
El presente 2025 tuvo un matiz especial: pese a que la avenida Luzuriaga se encuentra en plena ejecución de obras, las cruces ingresaron por esta vía, generando un colorido encuentro entre los barrios de Pumacayán, Centenario, Shauraman, Pedregal, La Soledad, entre otros sectores populares de Huaraz.
La fe, la música y el entusiasmo comunitario no solo congregaron a la población local, sino que también contagiaron a visitantes y turistas de distintas partes del mundo, quienes se unieron a la alegría de una de las fiestas más representativas de la capital ancashina.