Durante un operativo inopinado contra bares y cantinas que operaban ilegalmente entre el jirón 13 de diciembre y Confraternidad Internacional Este, dos trabajadoras del área de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Huaraz fueron agredidas por integrantes de una familia propietaria de uno de los locales intervenidos.
El procedimiento, que contó con la participación de la Policía Municipal, la Fiscalía y la Unidad de Salud y Saneamiento, se desarrollaba con normalidad hasta que las jóvenes fiscalizadoras se dispusieron a llenar el acta de intervención y clausura. En ese momento fueron atacadas físicamente y, posteriormente, les lanzaron botellas vacías, de las que lograron protegerse.
La rápida acción del personal de Serenazgo permitió retirar a las trabajadoras de la zona de riesgo y restablecer el orden. Las agredidas acudieron a la Comisaría de Huaraz para presentar la denuncia formal, con el fin de hacer respetar sus derechos laborales y ciudadanos, y exigir sanciones contra los responsables, quienes fueron plenamente identificados.
No se trata del primer caso de agresión contra fiscalizadores y policías municipales en el cumplimiento de sus funciones en Huaraz. Estos ataques reiterados han motivado el pedido de que la Policía Nacional brinde presencia y acompañamiento permanente en este tipo de intervenciones, a fin de garantizar la seguridad del personal y la eficacia de los operativos contra establecimientos que incumplen la ley.