Huaraz no solo destaca por sus atractivos turísticos, sino también por conservar vivas sus tradiciones religiosas. Cada fin de semana, la fe y la devoción se hacen presentes en sus barrios, como ocurrió esta vez en Pedregal Alto, durante la festividad en honor a San Miguel Arcángel.
Son las familias devotas las que, año tras año, asumen la celebración para expresar su agradecimiento por los favores recibidos y renovar su fe en el santo.
Al ritmo de las bandas de músicos, la festividad reunió expresiones de alegría y devoción, entre ellas el tradicional baile de los mayordomos, una de las manifestaciones más representativas de estas celebraciones populares.
Así, entre música, baile y fervor religioso, Pedregal Alto volvió a demostrar que las costumbres heredadas de generación en generación siguen formando parte de la identidad cultural de Huaraz.